Donde nos lleve la vida…

Llevo meses planteándome esta cuestión y no logro encontrar una respuesta lógica ante un pensamiento que me taladra la cabeza diariamente. ¿Dónde me lleva la vida?

Hace aproximadamente una semana que me di cuenta lo poco valorados que estamos en esta sociedad. No importa la dedicación, la responsabilidad ni el esfuerzo cuando una empresa que presume de humanidad compra y vende personas como si de números se tratase. “Bienvenida al mundo de los adultos” me dice mi madre cada vez que mi frustración sale por los poros, cada vez más oxidados y desgastados, de dar un 100 que se traduce en 50 cuando se trata de reciprocidad.

No es justo, ni digno, ni humano hipotecar una vida a cambio de sonrisas envenenadas y de promesas rotas que creen alentar los ánimos, pero lejos de eso, rompen corazones.

¡BASTA! que nuestros días deben ser bonitos y, sobre todo, llevaderos. De no ser así, ¿dónde nos llevará la vida?